31.5.10
PREMIO MARANTA
SÁBADO 29 DE MAYO DEL 2010
Para la Asociación de Paisajistas Costarricenses ha sido un honor participar como jurado en la X Bienal de Arquitectura y de la IV Bienal Estudiantil de Arquitectura, celebradas por el Colegio de Arquitectos de Costa Rica. Hemos realizado un análisis de los proyectos presentados, en las categorías estudiantil y profesional. Examinamos los proyectos que son específicamente paisajistas y aquellos que, aunque no lo son, incorporan el componente paisajístico. Para otorgar los premios “MARANTA”, hemos seguido criterios ambientales, estéticos, socio-culturales y técnicos.
El jurado terminó de analizar la totalidad de los proyectos presentados el jueves 27 de mayo y resolvió lo siguiente:
1. En la categoría estudiantil se entrega mención de honor al proyecto de investigación “Manual de diseño sostenible para infraestructura en áreas silvestres protegidas de Costa Rica” de Priscilla Escoto Ortiz y Nancy Arias Álvarez por ser un trabajo que compila y ordena información esencial, principalmente a nivel de legislación, sobre el delicado tema de crear infraestructura en zonas naturales sensibles, de forma que el paisaje sea protegido y respetado por intervenciones integradas. Instamos a ahondar más en el tema del paisaje.
2. En la categoría estudiantil se entrega el segundo lugar del premio MARANTA para proyectos paisajistas a “Regeneración de la Cuenca Quebrada Dolores Los Guido de Desamparados y renovación de espacios habitables y zonas públicas” de Anthony Mosquera Álvarez por su ambiciosa propuesta de rescatar un barrio marginado de periferia de San José y de mezclar exitosamente elementos primordiales para la vida urbana como vivienda social, recuperación de cuencas, deporte, cultura y esparcimiento. Además por incluir intervenciones puntuales ya realizadas.
3. En la categoría estudiantil se entrega el primer lugar del premio MARANTA para proyectos paisajistas a “Renovación Urbana en el casco urbano central de San Antonio de Escazú” de Carlos José Quirós Blanco por su buen entendimiento del funcionamiento del lugar, de sus características de uso, y por la propuesta de aprovechamiento de las condiciones topográficas y de la posición del edificio de la iglesia. Finalmente, por sus acertadas intenciones de diseño y por la justa conceptualización de los espacios que plantea.
4. En la categoría profesional se entrega el segundo lugar del premio MARANTA para proyectos paisajistas a “Isleta del Hospital Méjico” del arquitecto Alberto Negrini Vargas, por recuperar y darle un sentido estético a un espacio hasta hace poco abandonado al estacionamiento ilegal, transformándolo en un espacio para el peatón, con escala humana, que actúa además como amortiguamiento entre el hospital Méjico y la carretera Bernardo Soto.
5. En la categoría profesional se entrega el primer lugar del premio MARANTA para proyectos paisajistas a PARAHYBA de la arquitecta Laura Soto, por ser un ejemplo de desarrollo turístico sostenible con su entorno y con las comunidades locales. Se saluda este planteamiento totalmente respetuoso de las condiciones culturales, ambientales y visuales existentes, como un proyecto ejemplar que debería servir de inspiración para arquitectos y desarrolladores que deseen proponer un turismo y un desarrollo turístico positivo y adaptado al país, a sus recursos naturales y a su gente.
6. Respecto a los proyectos vistos en ambas categorías el Jurado considera que la sensibilidad a temas paisajísticos es satisfactoria, pues se muestra una preocupación sobre importantes temas de actualidad como la sostenibilidad y la adaptabilidad. Se nota una sensible mejoría con respecto a los proyectos presentados para el premio MARANTA en la pasada Bienal del año 2008. Se observa, sin embargo, que consideraciones paisajistas, sociales, culturales y medio ambientales, esenciales para el equilibrio de las intervenciones del ser humano sobre su paisaje, siguen siendo en muchos casos súbditas de consideraciones más racionales, esencialmente mercantiles y corto placistas. Se invita a una reflexión de fondo para darle más peso a estos temas de importancia y a su lógica del “todos ganan”, por medio de difusión de información, capacitación de profesionales y reglamentación.
7. Se felicita al Colegio de Arquitectos de Costa Rica por incluir por primera vez la categoría de paisajismo y se agradece por esta oportunidad que se nos ofrece de subrayar las cualidades y deficiencias del paisajismo en estos proyectos que nos conciernen a todos como sociedad.
Los miembros del Jurado:
Paisajista Joanna Cruz
Arquitecto Guillermo Chaves
Paisajista Bernard Sasserath
Para la Asociación de Paisajistas Costarricenses ha sido un honor participar como jurado en la X Bienal de Arquitectura y de la IV Bienal Estudiantil de Arquitectura, celebradas por el Colegio de Arquitectos de Costa Rica. Hemos realizado un análisis de los proyectos presentados, en las categorías estudiantil y profesional. Examinamos los proyectos que son específicamente paisajistas y aquellos que, aunque no lo son, incorporan el componente paisajístico. Para otorgar los premios “MARANTA”, hemos seguido criterios ambientales, estéticos, socio-culturales y técnicos.
El jurado terminó de analizar la totalidad de los proyectos presentados el jueves 27 de mayo y resolvió lo siguiente:
1. En la categoría estudiantil se entrega mención de honor al proyecto de investigación “Manual de diseño sostenible para infraestructura en áreas silvestres protegidas de Costa Rica” de Priscilla Escoto Ortiz y Nancy Arias Álvarez por ser un trabajo que compila y ordena información esencial, principalmente a nivel de legislación, sobre el delicado tema de crear infraestructura en zonas naturales sensibles, de forma que el paisaje sea protegido y respetado por intervenciones integradas. Instamos a ahondar más en el tema del paisaje.
2. En la categoría estudiantil se entrega el segundo lugar del premio MARANTA para proyectos paisajistas a “Regeneración de la Cuenca Quebrada Dolores Los Guido de Desamparados y renovación de espacios habitables y zonas públicas” de Anthony Mosquera Álvarez por su ambiciosa propuesta de rescatar un barrio marginado de periferia de San José y de mezclar exitosamente elementos primordiales para la vida urbana como vivienda social, recuperación de cuencas, deporte, cultura y esparcimiento. Además por incluir intervenciones puntuales ya realizadas.
3. En la categoría estudiantil se entrega el primer lugar del premio MARANTA para proyectos paisajistas a “Renovación Urbana en el casco urbano central de San Antonio de Escazú” de Carlos José Quirós Blanco por su buen entendimiento del funcionamiento del lugar, de sus características de uso, y por la propuesta de aprovechamiento de las condiciones topográficas y de la posición del edificio de la iglesia. Finalmente, por sus acertadas intenciones de diseño y por la justa conceptualización de los espacios que plantea.
4. En la categoría profesional se entrega el segundo lugar del premio MARANTA para proyectos paisajistas a “Isleta del Hospital Méjico” del arquitecto Alberto Negrini Vargas, por recuperar y darle un sentido estético a un espacio hasta hace poco abandonado al estacionamiento ilegal, transformándolo en un espacio para el peatón, con escala humana, que actúa además como amortiguamiento entre el hospital Méjico y la carretera Bernardo Soto.
5. En la categoría profesional se entrega el primer lugar del premio MARANTA para proyectos paisajistas a PARAHYBA de la arquitecta Laura Soto, por ser un ejemplo de desarrollo turístico sostenible con su entorno y con las comunidades locales. Se saluda este planteamiento totalmente respetuoso de las condiciones culturales, ambientales y visuales existentes, como un proyecto ejemplar que debería servir de inspiración para arquitectos y desarrolladores que deseen proponer un turismo y un desarrollo turístico positivo y adaptado al país, a sus recursos naturales y a su gente.
6. Respecto a los proyectos vistos en ambas categorías el Jurado considera que la sensibilidad a temas paisajísticos es satisfactoria, pues se muestra una preocupación sobre importantes temas de actualidad como la sostenibilidad y la adaptabilidad. Se nota una sensible mejoría con respecto a los proyectos presentados para el premio MARANTA en la pasada Bienal del año 2008. Se observa, sin embargo, que consideraciones paisajistas, sociales, culturales y medio ambientales, esenciales para el equilibrio de las intervenciones del ser humano sobre su paisaje, siguen siendo en muchos casos súbditas de consideraciones más racionales, esencialmente mercantiles y corto placistas. Se invita a una reflexión de fondo para darle más peso a estos temas de importancia y a su lógica del “todos ganan”, por medio de difusión de información, capacitación de profesionales y reglamentación.
7. Se felicita al Colegio de Arquitectos de Costa Rica por incluir por primera vez la categoría de paisajismo y se agradece por esta oportunidad que se nos ofrece de subrayar las cualidades y deficiencias del paisajismo en estos proyectos que nos conciernen a todos como sociedad.
Los miembros del Jurado:
Paisajista Joanna Cruz
Arquitecto Guillermo Chaves
Paisajista Bernard Sasserath
18.3.10
Resuelven el Misterio de la Proliferación Tropical de las Plantas C4
Fuente: http://informa-tico.com/index.php?scc=articulo&ref=17-03-100003¬i=1
Hace entre 30 y 40 millones de años aproximadamente, una clase de plantas en la Tierra experimentó una gran agitación evolutiva y, aprovechándose de los niveles descendentes del dióxido de carbono atmosférico que situaban en desventaja a sus competidoras, se valió de un mecanismo interno para concentrar el decreciente suministro de CO2. Esta concentración, como si fuese un sistema de inyección de combustible en un automóvil, podía convertir con más eficiencia la luz solar y los nutrientes en energía.
El auge de las plantas C4 es irrefutable. Dominan los climas cálidos tropicales y ahora representan el 20 por ciento de la vegetación que cubre nuestro planeta. Los científicos han atribuido el auge de las plantas C4 principalmente a las concentraciones ambientales decrecientes de dióxido de carbono (CO2). Sin embargo, las plantas C4 han estado estrechamente vinculadas a temperaturas cálidas. De hecho, cuando se examina la población vegetal del mundo en un mapa, las plantas C4 están a lo largo del gradiente tropical, mientras que las plantas C3 ocupan el extremo frío del gradiente de temperatura.
Erika Edwards, bióloga evolutiva en la Universidad Brown, y Stephen Smith, del Centro Nacional de Síntesis Evolutiva en Carolina del Norte, han descubierto que las precipitaciones, y no la temperatura, fueron el activador principal del camino evolutivo de las plantas C4.
El estudio es interesante debido a que parece demostrar la importancia de las precipitaciones en la evolución de las plantas herbáceas y en particular de las plantas C4, específicamente, su movimiento hacia climas más secos y no necesariamente más cálidos.
Así que, ¿las plantas C4 evolucionaron en la selva tropical y luego salieron de los terrenos sometidos a la sombra de los árboles, o primero salieron de tales terrenos y luego adoptaron una vía fotosintética diferente? Edwards no está segura, pero piensa que la cadena de acontecimientos pudo iniciarse quizá con la formación de plantas C3 en los márgenes de la selva, donde dichas plantas habrían estado sujetas a mayores fluctuaciones en las precipitaciones, la luz solar, las temperaturas y otras presiones medioambientales, lo cual las habría forzado a evolucionar hacia esa innovación fotosintética.
Lo que todo eso implica para el futuro de las plantas C4 y el cambio climático es un misterio. Mientras que las plantas herbáceas presumiblemente se beneficiarían de los promedios inferiores de lluvia que han sido pronosticados para algunas áreas de los trópicos, podrían volverse menos competitivas por culpa de los niveles crecientes de CO2 atmosférico. También se necesitaría considerar los efectos de los cambios en la tierra por la deforestación y otras prácticas.
1.10.09
CASCO HISTORICO DE SANTA ANA
El proyecto de la Restauracion Paisajística del Casco Histórico de Santa Ana (CSHA en el texto) se inscribe dentro del marco del Convenio firmado entre la Asociación de Paisajismo y la Municipalidad de Santa Ana.
El sitio por intervenir incluye las tres cuadras centrales de la ciudad de Santa Ana (iglesia, plaza de fútbol y escuela Andrés Bello), las calles circundantes y el acceso a sus viviendas y comercios.
La importancia de este proyecto es múltiple. En principio, representa histórica, cultural y económicamente a todo el cantón de Santa Ana, un cantón de gran importancia en el Gran Área Metropolitana por sus tradiciones arraigadas en su pasado rural (la piedra laja, los cebolleros), su sol ardiente y su presente y futuro, caracterizados por el desarrollo urbanístico.
Ademas, el sitio contiene elementos esenciales para la vida del cantón: la iglesia, centro de recogimiento espiritual y monumento arquitectónico reconocido como patrimonio nacional; la plaza de fútbol, donde palpita el corazón de todo mejenguero y componente primordial en la vida deportiva y social de la comunidad; la escuela, representante de la educación y de la juventud; los comercios y servicios diversos, terminan de darle toda su funcionalidad a la ciudad.
Finalmente, como tercer punto y probablemente el de mayor relevancia, estamos en presencia de un espacio público que debe ser representativo e incluir a los santaneños en toda su diversidad, sus expectativas y el uso que puedan hacer de él.
Con estos principios bien asimilados nos dedicamos, antes y durante el proceso de conceptualización, a hablar con las personas, con representantes de la Municipalidad y de otras entidades y grupos comunitarios. Escuchamos sus ideas, expusimos las nuestras y debatimos. Recorrimos varias veces el sitio y analizamos su funcionamiento.
El principal defecto que identificamos durante esos recorridos es la ausencia de lo que los paisajistas llamamos el espíritu del lugar (genius loci). Existen elementos fuertes dentro del sitio, pero ningún carácter común, ningún lazo. Todos los elementos que conforman el CHSA están desligados y no funcionan en contexto, sino que lo hacen por sí solos. La iglesia es un imán que atrae a numerosos feligreses, la plaza de fútbol atrae a los deportistas, la escuela atrae a sus alumnos, los comercios atraen a sus clientes, pero todos parecen hacerlo dándose la espalda, en autarcía, sin que exista lugar de encuentro. Esto se debe esencialmente a la conformación física del espacio. Las calles de paso vehicular son un primer e importante obstáculo físico, y las mallas y topografía terminan de separar la iglesia de la plaza y los comercios del resto.
El principal defecto que identificamos durante esos recorridos es la ausencia de lo que los paisajistas llamamos el espíritu del lugar (genius loci). Existen elementos fuertes dentro del sitio, pero ningún carácter común, ningún lazo. Todos los elementos que conforman el CHSA están desligados y no funcionan en contexto, sino que lo hacen por sí solos. La iglesia es un imán que atrae a numerosos feligreses, la plaza de fútbol atrae a los deportistas, la escuela atrae a sus alumnos, los comercios atraen a sus clientes, pero todos parecen hacerlo dándose la espalda, en autarcía, sin que exista lugar de encuentro. Esto se debe esencialmente a la conformación física del espacio. Las calles de paso vehicular son un primer e importante obstáculo físico, y las mallas y topografía terminan de separar la iglesia de la plaza y los comercios del resto.
Si nuestro propósito es crear un sitio, uno solo, con identidad, en el que se reconozcan todos los santaneños, debemos de eliminar esas barreras, crear un solo espacio integrado.
Partiendo del principio que la ciudad es para el ciudadano y no para el automóvil se planteó un giro en el uso actual de ese espacio urbano al convertir al peatón en centro de atención y no el vehículo. Limitamos la circulación vehicular a lo estrictamente necesario, es decir, al acceso a la escuela, al paso detrás de la iglesia y al acceso a ciertas áreas de estacionamiento (patio de la iglesia, extremos de algunas calles). Esto nos permite gozar ahora de un espacio libre de vehículos, destinado al peatón, que es lo mismo que decir espacio para el ser humano.
Las zonas peatonales en su gran mayoría estarán revestidas por un pavimento de concreto en forma de cuadrícula. Esta trama geométrica subraya el carácter urbano de Santa Ana y nos permite crear un espacio abierto y flexible, disponible para gran cantidad de actividades diversas (feria del agricultor, eventos culturales, etc.). La cuadrícula nos permite también darle al lugar un sentimiento de orden y de unidad. La forma cuadrada nos ofrece posibilidades geométricas diversas, de volúmenes que se transforman mobiliario, rampas para “patinetos”, etc. Para incentivar el sentimiento de pertenencia, algunos cuadros podrán ser donados o decorados por entidades o grupos locales, como una suerte de “Paseo de la Fama” muy costarricense.
La cuadrícula se desdibuja en las márgenes, para crear espacios de grava y sombra, que nos abrigan del sol y facilitan la evacuación de las aguas llovidas por percolación.
Partiendo del principio que la ciudad es para el ciudadano y no para el automóvil se planteó un giro en el uso actual de ese espacio urbano al convertir al peatón en centro de atención y no el vehículo. Limitamos la circulación vehicular a lo estrictamente necesario, es decir, al acceso a la escuela, al paso detrás de la iglesia y al acceso a ciertas áreas de estacionamiento (patio de la iglesia, extremos de algunas calles). Esto nos permite gozar ahora de un espacio libre de vehículos, destinado al peatón, que es lo mismo que decir espacio para el ser humano.
Las zonas peatonales en su gran mayoría estarán revestidas por un pavimento de concreto en forma de cuadrícula. Esta trama geométrica subraya el carácter urbano de Santa Ana y nos permite crear un espacio abierto y flexible, disponible para gran cantidad de actividades diversas (feria del agricultor, eventos culturales, etc.). La cuadrícula nos permite también darle al lugar un sentimiento de orden y de unidad. La forma cuadrada nos ofrece posibilidades geométricas diversas, de volúmenes que se transforman mobiliario, rampas para “patinetos”, etc. Para incentivar el sentimiento de pertenencia, algunos cuadros podrán ser donados o decorados por entidades o grupos locales, como una suerte de “Paseo de la Fama” muy costarricense.
La cuadrícula se desdibuja en las márgenes, para crear espacios de grava y sombra, que nos abrigan del sol y facilitan la evacuación de las aguas llovidas por percolación.
En oposición geométrica a la cuadrícula, dispusimos plazas circulares, cuya forma y revestimiento de piedra laja son una alusión al carácter rural del cantón. La forma es diferente pero el objetivo de crear unidad, orden y carácter permanece. Estos espacios se denominaron “espacios circulares de inclusión”.
Un primer espacio circular se dibuja entre la cuadra de la iglesia y la de la plaza, y crea una unión y apertura entre ambos, un lugar donde se puedan encontrar personas de aquí y de allá. Este espacio, a su vez, gracias a un ligero y sutil desnivel, funcionará como anfiteatro, para que grupos folclóricos, bandas y otros hagan sus espectáculos, aprovechando como tela de fondo la majestuosa arquitectura de la iglesia.
Otros elementos circulares que cumplen similar propósito se notarán redondeando esquinas, integrando comercios existentes, suavizando desniveles y uniendo visualmente el espacio de la escuela al resto del espacio. De la misma manera que la cuadrícula, estos círculos nos permiten mucha flexibilidad, esencialmente en cuanto al programa, ya que se pueden ir agregando al conjunto conforme surja la necesidad.
Un primer espacio circular se dibuja entre la cuadra de la iglesia y la de la plaza, y crea una unión y apertura entre ambos, un lugar donde se puedan encontrar personas de aquí y de allá. Este espacio, a su vez, gracias a un ligero y sutil desnivel, funcionará como anfiteatro, para que grupos folclóricos, bandas y otros hagan sus espectáculos, aprovechando como tela de fondo la majestuosa arquitectura de la iglesia.
Otros elementos circulares que cumplen similar propósito se notarán redondeando esquinas, integrando comercios existentes, suavizando desniveles y uniendo visualmente el espacio de la escuela al resto del espacio. De la misma manera que la cuadrícula, estos círculos nos permiten mucha flexibilidad, esencialmente en cuanto al programa, ya que se pueden ir agregando al conjunto conforme surja la necesidad.
El tema de la cancha de fútbol fue muy debatido, con una población bastante dividida entre mantenerla o eliminarla. Darle una solución práctica a este tema nos parecía esencial para el buen acogimiento del proyecto. Así, aceptando el hecho que los espacios de césped abiertos han sido desde siempre un componente esencial en los sitios púbicos, y respondiendo al mismo orden de ideas de integración que queremos para el CHSA, decidimos que se debía mantener un espacio que permitiera el ejercicio del fútbol, siempre y cuando se pudiera configurar para permitir y alentar muchos otros tipos de actividades. La plaza de fútbol se transforma entonces en un espacio verde abierto multiuso.
Para lograr esta conciliación, ideamos un óvalo de césped que abrazara el rectángulo propuesto de la cancha, logrando diluir así sus contornos y sustraerle su forma estrictamente futbolera. Este espacio de geometría diferente invitará no sólo al ejercicio del fútbol, sino al de otros deportes y actividades al aire libre tales como el picnic, la vida familiar, etc. Se incorporan también elementos para la práctica del atletismo (salto, lanzamiento de disco, etc.).
Para lograr esta conciliación, ideamos un óvalo de césped que abrazara el rectángulo propuesto de la cancha, logrando diluir así sus contornos y sustraerle su forma estrictamente futbolera. Este espacio de geometría diferente invitará no sólo al ejercicio del fútbol, sino al de otros deportes y actividades al aire libre tales como el picnic, la vida familiar, etc. Se incorporan también elementos para la práctica del atletismo (salto, lanzamiento de disco, etc.).
Los jardines de la iglesia tiene también una matriz cuadricular que mimetiza los jardines monacales medievales (patrón en forma de cruz) y crea integración con el resto del CHSAP. Se concibe como un espacio para el recogimiento, la meditación y la contemplación, con cuadros de vegetación y de césped, algunos a nivel, otros elevados creando oportunidades de asientos, enmarcados por simples y muy angostos senderos.
Para asegurar la continuidad visual de todo el espacio, los pavimentos y vegetación se extienden en el espacio exterior asignado a la escuela, que por sus características de uso debe permanecer cerrado. El encierro se logrará con un elemento de diseño, en sustitución de la malla ciclón que existe en la actualidad y se busca su eficiencia, de manera que la escuela podrá prescindir de algunas de sus mallas existentes y aprovechará de forma más racional su espacio.
Por fin, el rayo de sol es el último y principal elemento de integración y de unión entre los componentes del CHSA. Este rayo es evidentemente una alegoría al cantón del sol, una de las imágenes de marca de Santa Ana. Estará hecho de material inerte que tenga reflejo y color cercano al dorado. Partiendo de la iglesia, atraviesa todo el espacio y termina su recorrido en la plaza circular frente a la escuela. Ahí, como elemento de remate, se plantará un majestuoso árbol de Guanacaste, que por su estructura, en diálogo con la iglesia, cumple una función arquitectónica y por su carácter, es digno representante del país y de sus zonas más calientes.
Para asegurar la continuidad visual de todo el espacio, los pavimentos y vegetación se extienden en el espacio exterior asignado a la escuela, que por sus características de uso debe permanecer cerrado. El encierro se logrará con un elemento de diseño, en sustitución de la malla ciclón que existe en la actualidad y se busca su eficiencia, de manera que la escuela podrá prescindir de algunas de sus mallas existentes y aprovechará de forma más racional su espacio.
Por fin, el rayo de sol es el último y principal elemento de integración y de unión entre los componentes del CHSA. Este rayo es evidentemente una alegoría al cantón del sol, una de las imágenes de marca de Santa Ana. Estará hecho de material inerte que tenga reflejo y color cercano al dorado. Partiendo de la iglesia, atraviesa todo el espacio y termina su recorrido en la plaza circular frente a la escuela. Ahí, como elemento de remate, se plantará un majestuoso árbol de Guanacaste, que por su estructura, en diálogo con la iglesia, cumple una función arquitectónica y por su carácter, es digno representante del país y de sus zonas más calientes.
Este planteamiento conceptual ha sido presentado al pueblo de Santa Ana y a la Municipalidad, y aprobado en la última sesión del 31 de agosto. Sigue ahora la elaboración de planos constructivos en los cuales se formalizarán todos los elementos descritos y de orden práctico, como la evacuación de aguas llovidas y la iluminación nocturna.
Si el objetivo de la profesión de paisajista es crear espacios en armonía con el entorno y enfocados a la satisfacción del usuario, entonces, las intervenciones en espacios públicos deberían ser el paroxismo de su ejercicio. Consideramos por lo mismo que la oportunidad que se nos presenta de darle otra cara al Casco Histórico de Santa Ana y de crear un espacio mejor para la población es única e inconmensurable. Ratificamos nuestro compromiso con nuestra profesión y con la población de crear un espacio representativo de Santa Ana y de su gente, un espacio de identificación, que toda persona pueda acoger como suyo, subrayando así la larga tradición democrática del país, que representa, incluye y protege tanto sus mayorías como sus minorías, sin distinción alguna.
Bernard Sasserath
30 de septiembre 2009
Diseño:
• Arq. Alberto Negrini (arquitecto paisajista)
• Arq. Adriana Cruz (arquitecta paisajista)
• Sr. Bernard Sasserath (paisajista)
Presentación gráfica:
• Arq. Alejandra Orozco (arquitecta)
Coordinación:
• Sra. Joanna Cruz (diseñadora)
24.4.09
FIRMA DE CONVENIO MUNICIPALIDAD DE SANTA ANA Y ASOPAICO
Este es un momento muy importante para la Asociacion de Paisajistas Costarricenses.
A la firma de este convenio estamos comprometiéndonos no solo con la municipalidad sino con toda la comunidad de Santa Ana.
La asociacion agrupa a más de 40 profesionales, todos nosotros con una amplia experiencia en paisajismo.
El equipo escogido que llevará a feliz termino los compromisos de este convenio esta compuesto por los arquitectos paisajistas Alejandra Orozco, Adriana Cruz, Bernard Sasserath, Guillermo Chaves, Alberto Negrini, Javier Marten, la ecóloga paisajista Javiera Aravena, y una servidora.
Dentro de las actividades más importantes que realizaremos a partir de este momento están:
1. mejorar la calidad del paisaje de Santa Ana concretamente Calle Lajas y el Centro del Cantón.
2. difundir entre los santaneños el aprecio por los valores del paisaje, haciendo conciencia sobre la importancia de conservarlos y mejorarlos.
3. garantizar la calidad paisajística de los espacios públicos y hacer recomendaciones para su aplicación.
Nosotros en la Asociacion apuntamos a superar con mucho el estrecho margen de la jardinería diseñando e implementando espacios con un carácter profundo, diverso, rico en actividades y emociones.
Queremos diseñar espacios que permitan al ser humano el reencuentro con la naturaleza, diseñar espacios para la contemplación y la meditación. Espacios para el intercambio y la comunicación, en fin generar espacios para potenciar el crecimiento social, económico y ambiental.
Este convenio debemos verlo como la oportunidad de mejorar sustancial y profundamente la calidad de vida de los habitantes de este cantón.
En nombre de la Asociacion de Paisajistas Costarricenses agradezco la confianza que esta municipalidad y los vecinos de este cantón han depositado en nosotros.
10.10.08
29.9.08
Ticos se interesan más en el paisajismo
Tendencia comienza a sobresalir en residenciales, oficinas, y proyectos turísticos fuera del área metropolitana
Ginnette Monge C. gmonge@nacion.com
Residenciales que incorporan en su diseño cascadas y árboles de la zona, modernos oficentros con jardines internos y hoteles rodeados de senderos naturales donde el visitante puede observar, oler y saborear plantas de cualquier tipo...
Estas son algunas de las formas en que los proyectos inmobiliarios podrían incorporar el paisajismo a sus creaciones y ofrecer a sus clientes la opción de mantener un contacto directo con la naturaleza.
El diseño paisajístico es una disciplina que relaciona el atractivo de la naturaleza con la funcionalidad de las edificaciones.
Joanna Cruz, presidenta de la Asociación de Paisajistas Costarricenses (Asopaico) define este término: “El paisajismo se encarga de intervenir de forma responsable y sostenible las áreas verdes de una construcción”, indicó .
Esta corriente ha adquirido un papel importante en países como en Brasil, Inglaterra, Francia, Holanda, España y Alemania, en los que los profesionales toman en cuenta el paisaje desde antes de iniciar la construcción del edificio. Mientras tanto, pese a ser un país rodeado de naturaleza, en Costa Rica esta disciplina apenas da sus primeros pasos.
Javier Martén, especialista en el tema, explicó que los costarricenses no han comprendido la importancia de incorporar el paisajismo en las edificaciones. A su criterio, las personas se concentran en otros aspectos del proceso constructivo, como el diseño arquitectónico y la compra de materiales, y dejan de lado la áreas verdes.
“Un buen jardín no solo puede hacer más atractiva una casa sino que puede mejorar la calidad de vida de quienes viven allí”, añadió.
Los especialistas consultados coinciden en que durante los últimos años, el paisajismo ha comenzado a ganar terreno en los proyectos que realizan grandes empresas desarrolladoras. Sin embargo, el interés no ha sido tan generalizado como se esperaría.
El arquitecto paisajista Alberto Negrini indicó que todavía son una minoría las compañías inmobiliarias que hacen uso del paisajismo en sus edificaciones.
“Falta que haya un adecuado conocimiento del ejercicio profesional y que las empresas incorporen esta corriente como uno de los requisitos básicos a la hora de plantear un proyecto”, explicó.
Orígenes. Negrini explicó que la incursión del diseño paisajístico en Costa Rica se inició entre los siglos XVIII y XIX. Algunos jardines estaban inspirados en la cultura europea, mientras que otros mostraban un estilo más “ecléctico” al incorporar una gran variedad de elementos propios de la naturaleza.
Sin embargo, esta disciplina adquirió mayor protagonismo a finales de los años 80 e inicios de los 90 cuando comenzaron a gestarse iniciativas para fomentar su profesionalización.
El Colegio de Arquitectos (CA) creó una comisión institucional que desde entonces analiza y discute los alcances de esta profesión.
Además, en 1992 se fundó la Asopaico que reúne a profesionales en el tema quienes trabajan para mejorar la calidad del paisaje urbano, rural y silvestre del país.
Esto permitió que poco a poco, los miembros del sector de la construcción se acercaran a la temática del paisajismo.
Avances. Algunos profesionales ya están incorporando el entorno dentro de sus diseños. Su idea es que la obra que van a construir se inserte sin problema dentro de un paisaje, incluso logrando parecer una extensión del mismo.
Este es el caso del arquitecto Víctor Cañas quien en dos ocasiones ha ganado una mención honorífica del Premio Amaranta, en la categoría de componente paisajístico en un proyecto no paisajístico.
La distinción, otorgada por Asopaico, le fue dada por la construcción de Casa Holmes (terminada en 2004) y Casa Ron Ron (concluida en 2007), dos residencias de gran belleza ubicadas en la zona costera.
Las empresas desarrolladoras y constructoras también han adquirido conciencia de darle valor al entorno que rodea a sus edificaciones. Este es el caso de los condominios Altos de Palermo, Central Park y Cortijo Los Laureles en los cuales contrataron los servicios de un paisajista para que diseñara sus áreas verdes .
Los centros académicos e instituciones dedicadas al servicio público también están incorporando el embellecimiento de sus áreas verdes. Negrini explicó que en la Clínica Bíblica trabajan en la creación de un jardín interno el cual tendría, incluso, niebla.
Además, existen algunos comercios que también han utilizado el paisajismo en sus diseños. Por ejemplo, en la empresa Obras de Madera Biesanz, ubicada en Escazú, se creó un sendero natural donde las personas pueden observar, oler y saborear diferentes plantas.
Martén explicó que estas iniciativas pretenden mejorar la vida de las personas que residen o utilizan dichos espacios. Esto implica planificar las construcciones para que los ticos estén en contacto con la naturaleza y tengan espacios para caminar, sembrar o incluso para colocar sus bicicletas.
Atractivo nacional. El paisajismo también se ha convertido en otro de los mecanismos utilizados por los empresarios para cautivar la atención de los turistas nacionales, pero en especial de los extranjeros.
Esta tendencia es utilizada por compañías que están construyendo hoteles de playa, residenciales vacacionales o incluso lujosos spas donde las áreas verdes cumplen un papel importante.
Cruz explicó que la mayoría de estos proyectos cuentan con inversionistas internacionales cuya conciencia a nivel de paisajismo es más grande. “Ellos conocen las expectativas de sus clientes y saben cómo esta disciplina puede mejorar la calidad de vida”, añadió.
Hoy día la mayoría de estos diseños paisajísticos se realizan en sectores del pacífico norte, pacífico sur y la zona norte, los cuales se han convertido, no solo en los sitios más frecuentados por los turistas, sino también donde se concentra la mayoría de inversiones turísticas.
Por ejemplo, indicó Cruz, el Grupo Islita incorporó todo un concepto sostenible a la hora de diseñar las áreas verdes del hotel El Silencio Lodge, ubicado en Bajos del Toro.
La intervención paisajística contempló el uso de plantas nativas de la zona, así como la creación de una especie de laberinto llamado “nudo mágico” donde varios paisajistas incorporaron sus diferentes estilos en la creación.
En Guanacaste también se pueden observar varios proyectos residenciales y de índole turística donde el paisajismo cumplirá un papel muy importante.
Problemática. Representantes del sector indicaron que pese al auge experimentado por el paisajismo nacional, existe una preocupación por la forma “poco profesional” con la que se está ejecutando.
Una de las principales molestias se refiere al tipo de expertos que se están contratando.
Los entrevistados indicaron que muchas veces las compañías buscan personas dedicadas a la jardinería, que no cuentan con la preparación necesaria para realizar un trabajo profesional.
Negrini indicó que la función del diseñador paisajístico no solo es embellecer o renovar la imagen de un lugar, sino que también se busca generar una reacción en el ser humano. Es decir, que el entorno de un residencial o el jardín de una oficina transmita una emoción en quien lo mira, ya sea alegría, sorpresa, tranquilidad o hasta un poco de expectativa.
Los entrevistados también externaron su preocupación al ver cómo algunos proyectos traen especialistas del extranjero para que intervengan las áreas.
“Muchas veces los paisajistas vienen de afuera sin tener la mínima idea de cuáles son las características de nuestro país. No saben cómo es nuestro clima o qué tipo de plantas deberían utilizar en sus diseños”, explicó Cruz.
El desconocimiento de los profesionales extranjeros ha generado que sitios de gran atractivo turístico, en su mayoría ubicados cerca de las costas como Tamarindo, Papagayo y El Coco, perdieran su encanto natural y ahora tengan una imagen similar a la de ciudades internacionales como Miami o Tahití.
Esta situación podría afectar la imagen de “paraíso verde” que Costa Rica vende al mundo. “Nosotros nos estamos dirigiendo a turistas que vienen atraídos por la naturaleza, entonces al cambiar el paisaje de nuestras playas les estamos dado una imagen que no está acorde con el mensaje”, indicó Negrini.
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